jueves, 19 de diciembre de 2013

Hasta pronto.

No somos nada y a la vez podemos serlo todo.


La vida, sus circunstancias, su inicio, su fin, lo que ha hecho que sin más vuelta de hoja aceptemos “estamos aquí y ya no hay vuelta atrás”, ha ocasionado que hoy piense así.

Y siendo realistas, no hay ninguna constancia de que seamos algo más que “esto” que un día u otro sin querer se te arrebatará.

No te tengo miedo.

Quizá sea porque aún no te haya sentido muy de cerca. Te acepto. Pero reconozco que hay momentos en los que TE ODIO. También hay otras veces, quizá por auto convencimiento o esperanza, en las que te agradezco el descanso que supuestamente das.

No somos nada, porque seas lo que seas, algún día será nada. Al menos desde donde yo estoy. Y a la vez podemos serlo todo, porque hay alguien aún aquí para quién así es. Alguien para quién lo has sido todo, lo eres y lo serás, hasta que aparezca de nuevo y se lleve también a ese alguien que te mantiene en vida.

No sé qué pensar, ni tan siquiera me apetece pensar en nada. Eres así, sin explicación alguna o con todas las posibles.

Yo acepto que nací, acepto que tengo que vivir, es más estoy dispuesta hacerlo siempre desde la fuerza, el coraje y la valentía. Y acepto que algún día a mí también me llevarás.

A ti vida, sé que me mostrarás y serás la responsable de que sufra muchas partidas, sólo te pido que me mantengas esa fortaleza y me prometas que sea lo que quiera que esto sea, dónde quiera que sea, estén bien.

Yo a cambio te prometo vivir, siempre que ella me deje.

Le tenías miedo y con todas mis fuerzas espero que por fin, el miedo para ti, haya desaparecido.

Aunque aún quede muchísimo tiempo, hasta pronto.

jueves, 12 de diciembre de 2013

"Las flores"

"El sol y la lluvia hacen que crezcan las flores."


Creo que no es necesario decir mucho más.

Después de un tiempo desconectada de mi rincón de expresión, he considerado que ya va siendo hora de volver.

Los viajes de aquí para allá, el interés por nuevos proyectos y las situaciones no tan buenas que no son más que parte de la realidad, han sido razón para que la inspiración y las ganas caigan en picado.

Pero esto nunca me abandona. Siempre estará conmigo y sé que perdonará mi falta, siempre volveré y sé que lo sabe.

Esta frase ha hecho que vuelva.

Lo he escrito muchas veces y de muchas maneras, pero creo que este ejemplo no podía ser más claro. “El sol y la lluvia hacen que crezcan las flores”. La leí y me salió una sonrisa. ¡Qué verdad tan verdadera!

Es una razón más para ver la conexión, pese a la enorme diferencia que hay entre todo lo que le formamos, con el universo, con la tierra. El sol, la luz, es algo fantástico, precioso, agradable y deseado por muchísimos de nosotros. La lluvia, también es bonita y deseada en muchas ocasiones pero estarás conmigo que a veces le acompañan sentimientos de nostalgia, de tristeza y de pereza… (A veces un día lluvioso... "es un rollo").

Puedo hacer una semejanza con la vida misma. Las grandes alegrías y las grandes tristezas, las buenas experiencias y las malas experiencias, la felicidad y el desconsuelo… todas estas vivencias y adversidades, vividas, afrontadas y superadas, hacen que crezca una gran persona.

Yo no quiero olvidar las temporadas de lluvia.

Esta puede que haya sido una.

Gracias lluvia, gracias sol por volver a salir.

martes, 12 de noviembre de 2013

Decidir.

Una vez leí que una razón para saber que estamos vivos es la toma de decisiones. Y que dejar de decidir seria como estar muerto en vida y de verdad, ¡qué horror! 

Tenemos el poder de decidir sobre la gran mayoría de las cosas, así que no dejes de hacerlo. Desde que empiezas tu día hasta que se acaba, estás decidiendo. Levantarme ya o quedarme un poquito más, qué desayunar, qué ponerme hoy… etc. infinitos que no son más que el día a día.


Por el contrario y sé que sabes de lo que hablo, como en la vida misma no todo puede ser bonito (esto es una de las cosas que la hace maravillosa) en muchas de las decisiones que tomes o hayas tomado, te habrás equivocado o te equivocarás, pero no pasa nada, que no decaiga el ánimo, ¿quién te iba a decir a ti que la otra opción era o será la correcta? Ha sido así y así tendría que ser. No pasa nada, no te canses y sigue decidiendo, es una gran virtud y sería un gran error desaprovecharla. Además y como te decía, estoy segura que lo habrás vivido y sabrás de sobra que hay muchas cosas que no dependen de nosotros, que no son decisiones nuestras, y en su gran mayoría todas esas cosas van con el apellido negativo. Te hablo de una enfermedad, de un accidente, de una desgracia inesperada. Pues sí, todas esas cosas que a veces puede que una decisión previa nos lleve a ellas, pero existen muchísimas más veces en las que no, en las que llega así, sin previo aviso, o en las que no hemos sabido ver el aviso.

Como no quiero ponerte triste ni ponerme yo, vamos a ver qué podemos hacer con esto. ¿Qué tal si cogemos el lado menos malo de todo esto? ¿Qué tal si valoramos esa virtud tan maravillosa que tenemos de decidir en lo que sí podemos y no dejamos JAMÁS de hacerlo?

Te ánimo a que decidas. Sea lo que sea, siempre decide. Nunca estará mal. Lo realmente malo será que algún día dejes de hacerlo.

¿Qué te parece si empecemos a decidir hacer de nuestra vida una vida mejor y a prepararnos para todas esas adversidades que llegan sin avisar?

Creo que es un buen plan.

martes, 5 de noviembre de 2013

Gracias.

Los pequeños GRANDES detalles son esos que marcan la diferencia. Son esos que me alegran el día y ¿por qué no? También la vida.

Hay momentos no sé por qué, ni sé si te habrá pasado, que pasamos por alto cosas que tienen sin la mínima duda un valor maravilloso. Se nos olvida valorarlo, no nos damos cuenta de agradecerlo y lo que es peor sin querer no lo recompensamos.

Que quiero decir con esto, a veces solo pensamos en nosotros, en lo que a “mí” me parece esto, o lo otro, lo que me gusta y lo que no y nos olvidamos de la intención de los demás dejando a un lado el valor que corresponden.

Cuando va pasando el tiempo te vas dando cuenta que en tu camino quedan muchos menos acompañantes. Algún día se llenó de visitantes, otro día se vacío por completo, sin querer en algún momento lo descuidaste y caminando hacia atrás algún otro te dejó. Pero eso no es importante ahora, lo importante es lo que con el tiempo perdura, lo que con el tiempo te sigue enseñando, aportando y enriqueciendo. Lo que merece de tu valor, cuidado y amor.

Por eso estoy hoy aquí, para valorar y agradecer esos pequeños grandes detalles. Para agradecer a esos acompañantes incondicionales que están siempre que les necesito y cuando no también.

Gracias a todos y no muchos, por estar siempre a mi lado, por acompañarme en este camino de mi vida y por llenarme de experiencias, conocimientos y sabidurías.

Gracias en concreto a ti, por regalarme tu tiempo, tu pensamiento y tus ganas de valorarme y de cuidarme.

Os dejo un poco de este regalo:



Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante.

Te deseo suficiente lluvia para que aprecies más el sol.

Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva.

Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes.

Te deseo suficientes ganancias para que satisfagan tus necesidades.

Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees.

Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas.

¡Te deseo lo suficiente!

martes, 29 de octubre de 2013

Repetimos.

A veces las cosas importantes merecen su repetición.

Hoy repito. Quiero dedicar mi entrada a una de mis entradas más antiguas. Además la he completado con un comentario que recibió en su día y que me parece de lo más interesante. Quizá se haga un poco larga pero ¡merece la pena!

La felicidad. Mi opinión sobre el concepto de felicidad. Tan sencillo y complejo a la vez.


Cuando hablaba del principio, de ese principio para llegar al control, gestión personal, paz y tranquilidad, hablaba del duro, continuo y muchas veces inconsciente trabajo con nosotros mismos. Ese trabajo al que nadie te enseña, que está ahí y ni siquiera lo sabemos, ese trabajo que a veces la vida nos obliga a reformar por no caer en picado. 

Este maravilloso trabajo con nosotros mismos, empieza cuando seamos capaces de querernos, de querernos tal y como somos y de querer todo aquello que más cercano tenemos, aceptarlo, apreciarlo y disfrutarlo. Parece tan fácil y lo hacemos tan difícil. Nos pasamos la vida queriendo a todo el mundo, respondiendo y justificándonos y nos olvidamos por completo de nosotros. ¡Qué pena!

Sé que la vida te lo recordará. O te quieres, lo que incluye confianza, seguridad, estabilidad, o estás perdido. Y quererte bien, hay muchas formas de quererse, hay que procurar no pasarse.

De la mano del quererte llegan las necesidades. Ya te quieres, con tus cosas buenas y no tan buenas, es el momento de olvidarte de los demás. Y no olvidarte de estar sólo en tu mundo y no relacionarte, no no, olvidarte de necesitar. A veces no nos damos cuenta de que no nos dejamos disfrutar de nuestro entorno, nos olvidamos de aceptar incondicionalmente a las compañías que elegimos. Cada uno aportará lo que “tenga”. Somos únicos e irrepetibles y por eso no tenemos que esperar de los demás, porque cuando esperamos estamos influenciado esa espera, esperamos lo que nosotros pensamos, y quizá ni se parezca a lo que está pensando el otro y ahí amigo, es dónde llegan las tan repetidas frustraciones y decepciones.

Cuando sepas quererte bien y no influenciar con tu espera lo que los demás nos aportan, tienes que empezar a creerte que tú eres lo único eterno. Vas a ser tú desde tu principio y hasta tu final. Más vale que te quieras y te cuides porque nunca vas a saber cuándo la soledad será tu acompañante.

¡Culpa, maldita culpa! Qué fácil es hacer responsables a los demás de lo que nos pasa. Y qué difícil es pensar que igual nadie tenía la intención de que sintamos así. Por eso lo que decía de que solo sabemos cómo sentimos cada uno y no cómo sienten los demás. Así que empieza a pensar que quizá todo lo que te pasa es porque tú lo recibes así y no porque nadie te “lo haga”. Luego serás tú quien valore si tienes algo que modificar en tu estructura o quedarte cómo estás.

Ojalá pudiera cambiar el mundo, cambiar nuestra sociedad y que el éxito, nuestro éxito en la vida, tuviera más que ver con la inteligencia emocional que con la racional. Así tendríamos más presente el trabajar con nosotros mismos.

 De verdad crees que por mucho que sepas de historia ¿eso te va a enseñar a vivir? Luego tienes que decidir si comerte una mandarina o una manzana y no tienes ni idea.

Pues eso, que tenemos que trabajar más nuestra “mente”, cuidarla y mimarla. Empezar desde el principio, tu principio y solo tú sabrás cómo hacerlo. 

Aquí sólo tienes el mío.

“Un hijo se quejaba con su madre acerca de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencido. Estaba cansado de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro.

Su madre le llevó a la cocina; allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. En una colocó zanahorias; en otra, huevos; en la tercera, puso granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

El hijo esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su madre. A los veinte mintutos la madre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los puso sobre un plato. Finalmente, coló el café y lo sirvió en una taza.

Mirando a su hijo le dijo: ¿Qué ves?. Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta. Le hizo acercarse más y le pidió que tocara las zanahorias, él lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera; al quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Finalmente le pidió que probara el café; él sonrió mientras disfrutaba de su aroma.

Humildemente, el hijo preguntó: ¿qué significa esto mamá?. Es química, le explicó: los tres elementos se han enfrentado a la misma adversidad: agua hirviendo, pero han reaccionado de forma diferente en función de sus características.

La zanahoria llegó al agua fuerte y dura; pero, después de pasar por el agua hirviendo, se ha puesto débil, fácil de deshacer.

El huevo ha llegado al agua frágil, su cáscara protegía un líquido interior; pero, después de estar en el agua hirviendo, su interior se ha endurecido.

Los granos de café, sin embargo, son únicos: después de estar en el agua hirviendo, ha sido capaces de cambiar el agua y sus propiedades.

¿Cuál eres tú, hijo? Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?, preguntó a su hijo.

¿Eres una zanahoria, que parece fuerte, pero cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, un espíritu fluido, pero tras una muerte, una separación o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera pareces el mismo, pero eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecidos.
O ¿eres como el grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición, el café alcanza su mejor sabor.

Si eres como el grano de café: cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas en forma positiva, sin dejarte vencer, y haces que todo a tu alrededor mejore, esparciendo con tu fuerza y positivismo "el dulce aroma del café"...

Y tú, ¿cuál de los tres eres?”


domingo, 20 de octubre de 2013

Al psicólogo van los locos.

Es muy sencillo, bueno quizá esté exagerando. Tanto como sencillo tampoco… pero de lo que sí estoy segura es que no es o será imposible.

Quisiera cambiar el concepto de psicólogo convencional, así de “sopetón”, si cambiarlo, ¡nada de manos a la cabeza!

Aunque hoy en día este muy de moda, estemos muy concienciados que es una ayuda más y haya infinitas ramas de tratamiento, sigue habiendo un gran porcentaje de la población que sin querer, de manera automática, considera que al psicólogo acude gente con problemas. “Al psicólogo van los locos”.



Qué sí. Qué está muy bien. Que la gente que tiene problemas, asista a una persona que pueda orientarle y "aconsejarle", es más, quizá solucionarle el problema, hacer que mejore y  que finalmente consiga dejar atrás toda dificultad. He ahí la “finalidad” del psicólogo.

Pero quisiera proporcionar otra forma de verlo. Sé que hay infinitas terapias con su correspondiente nombre y su forma exclusiva de intervenir. Pero yo no quiero eso. Yo lo único que quiero es hacerte entender que como cuidas tu cuerpo, tu físico, me gustaría que cuidaras tu mente. Concienciar a la sociedad de que es una necesidad primordial. Y quizá, si hacemos eso desde el principio no sea necesario ir al psicólogo cuando tengas el problema, “estés loco”, porque tú ya serás tú propio psicólogo, serás capaz y tendrás las herramientas suficientes para enfrentar los infinitos problemas que puedas tener.

Vivimos en una sociedad en la que nos hacen ver que la educación tiene un valor importante, importantísimo y se limitan, aunque ahora estén las cosas un poco tirantes, a que sin una educación, sin unos conocimientos “no somos nada” y hacen de nuestra educación racional algo indispensable, pero para mí, se han olvidado de lo más importante, aunque a veces nos intenten hacer creer que también lo tienen presente. Se han olvidado de la educación emocional. 

Y esa, querido amigo, sí que es importante, importantísima.


martes, 15 de octubre de 2013

Días malos.

Hoy quiero hablar de los malos días, de los malos ratos, de las malas semanas, de las temporadas de “capa caída”

Siempre doy a conocer mi lado más positivo, mi lado más dulce, amoroso y a veces, un poco el irónico. Y a ver…vamos a ser sinceros, me considero una persona de lo más normal, dentro de lo relativo que puede ser el concepto normal, pues corriente, ya me entiendes, y como tal tengo malos ratos, malos días, malas semanas y ni sé cuanto más.


Reconozco que en los días malos, todo me cuesta más, estoy muchísimo más sensible, me vuelvo totalmente impaciente, de repente todo tiene una razón para molestarme y parece que aunque pasen las horas del día, el rato, la semana… no acaba. Así que sí, sigo en la normalidad ¿verdad?, al menos sé de otros cuantos a quienes también les pasa.

Con todo esto lo que quiero decir es que vivan los días malos. Sí ¡QUE VIVAN! En el momento es más que nada frustrante, triste, desesperante, agobiante… pero también me gustan, también los quiero. En ellos no dejo de recordarme que me los merezco. Que estoy mal porque tengo que estar mal, todo esto lo digo con razones de peso y a veces, pues también sin ellas. No siempre vamos a estar igual de bien.

Indiscutiblemente hay cosas que nos hacen estar tristes, mal, desanimados, no me preguntes por qué, pero todos sabemos que es así, así que cuando te pase, ese día, ese rato, esa semana… No te preocupes, es NORMAL y SANO. Permítete vivirlo como tal, un momento malo. Llóralo, enrabiétate, haz tal y como lo sientas (siempre dentro de unos límites, aunque no hace falta que te lo diga). Todo tiene su momento, al final todo acabará pasando.

Hoy no es un día malo.

domingo, 6 de octubre de 2013

Premio LIEBSTER.

Hoy tengo el placer de dedicar mi entrada a agradecer a "Los relatos de Ana" el premio que me ha concedido. 

Se trata de un premio que se da entre blogs. Lectores y escritores que se entretienen, disfrutan o no, con lo que escribes y al tener que otorgar el premio a un blog, Ana se ha acordado del mío. 

Es todo un placer recibir este tipo de apoyo, ayuda, confianza… no deja de ser una motivación para seguir haciendo lo que haces, disfrutar con ello y cómo no, seguir compartiéndolo.

MUCHAS GRACIAS ANA.

Como todo, tiene unas pautas que seguir. Cuando te dan este premio, tú tienes que hacer lo mismo con otros blog, contestar a unas preguntas que se te plantean y cuestionar otras a los blogs que premias.

Más claramente, cuando te dan este premio tienes que seguir los siguientes pasos:

·   Agradecer al blog que te ha dado el premio y nombrarlo.
·   Responder a las 11 preguntas que te plantea.
·   Conceder 11 premios Liebster a otros 11 blogs noveles (menos de 200 seguidores).
·   Informar a los 11 blogs de que les ha concedido el premio.
·   Plantear 11 preguntas para que tus premiados respondan.

Ana, me ha hecho las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué ese nombre para tu blog? Dedique una de mis entradas al nombre del blog, creo que esto es lo que mejor lo define, ¿Cuántas veces al día abro el cajón de los cubiertos? ¿Una, dos, tres... cuatro? ¿Qué encuentro en él?
Hablando del ahora, al menos de mi ahora, todos comemos, todos necesitamos comer para sobrevivir y en su gran mayoría, siempre hay excepciones, lo hacemos con cuchillo y tenedor o cuchara. Así de simple. Sobrevivimos si nos alimentamos y para alimentarnos necesitamos un montón de “cosas”, entre ellas, una hoy en día imprescindible, son los cubiertos.
Así que sí, tiene exactamente la relación que buscaba. 

2. ¿Por qué lo abriste? Sinceramente no tenía ni idea de los blogs, si había gente que se dedicará a escribir en ellos y si había gente que se molestara en leerlos. ¡Dios cuanto me quedaba por aprender! En cuanto la palabra blog, escribir, desde lo más rebuscado hasta que se te ha caído un pelo, llegó a mí, “Chin” se encendió la bombilla. Eras lo que estaba buscando y no te había puesto nombre. Me encanta expresarme escribiendo, me encanta cuestionarme todo, hasta resultar realmente pesada, me encanta, en definitiva escribir.

3. ¿Algún libro que hayas leído de forma repetida? Déjame que te cuente de Jorge Bucay.

4. ¿Tu escritor favorito? No tengo un escritor favorito. Me gusta leer esto y lo otro. Me decido por lo que trata y menos por quien lo escribe. Si me gusta repito y si no sigo buscando.

5. ¿Qué género literario es el que más te gusta? Me gusta mucho leer sobre libros de psicología, libros de autoayuda, libros de técnicas y formas de vida alternativas. Yoga. Sanación.

6. ¿Qué escritor no consigue que te sumerjas en su historia? No suelo leer concretamente sobre historias.

7. ¿Libro o ebook? Libro, sin duda

8. ¿Un lugar especial para leer? Necesito un momento especial. Si me apetece cualquier lugar tranquilo sirve.

9. ¿Cómo sería para ti la vida sin libros? No me lo puedo imaginar.

10. ¿Con que plato me sorprenderías? Una tortilla de patata ;-)

11. ¿Qué prenda de vestir no falta en tu armario? Cazadora vaquera.

Yo quiero PREMIAR
  http://rentabilizatublog.com/
  http://www.elexitoenvida.com/
  http://verdadescontadasymentirasinqueriendo.blogspot.com
  http://besodesapo.blogspot.com/
  http://susurrosporpalabras.blogspot.com./
  http://kristyfreud.blogspot.com/
  http://sobrelavidayotrascosas.blogspot.com/
  http://winchestergospel.blogspot.com/ 
  http://vidaporvivir.blogspot.com.es/
  http://badanita-cosquillitas-a-la-vida.blogspot.com/
  http://elimparcialismoyotrascosasaparte.blogspot.com

       Las preguntas que os planteo:
1. ¿Tienes algún sueño?
2. ¿Lo compartirías con nosotros?
3. ¿Cuál es tu plan preferido?
4. ¿Verde o amarillo?
5. ¿Películas de llorar o de miedo?
6. ¿Tu mejor época del año?
7. ¿A qué lugares te gustaría ir?
8. ¿Cambiarías escribir por algo?
9. ¿Último libro que has leído?
10. ¿Cuál es el blog que más visitas?
11. ¿Te inspiro algún blog para crear el tuyo?

¡Espero que os guste! y podáis también dárselo a otros. Os doy este premio con toda mi sinceridad.
Un abrazo, seguid haciendo tan bien lo que hacéis.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Nunca dejes de soñar.

“Si quieres puedes, si lo deseas lo conseguirás, tus sueños realidad harás”


Apenas tenía 10 años cuando escuché por primera vez esta frase. Fue en una obra de teatro, de esas que te llevan en el colegio. No recuerdo el nombre de la obra, el curso en el que estaba ni por qué íbamos a ver esa actuación.

Desde entonces no me ha dejado nunca. Siempre ha estado a mi lado, siempre ha estado en mi cabeza. Sinceramente en mi fondo, muchas veces he pensado que es una cursilada, que en mi cosecha personal de frases, consejos, no la habría formulado de esa manera. Pero aun así ahí sigue y más aún, me ha acompañado durante todo este tiempo.

Me la he repetido una y otra vez en diferentes momentos de mi vida, desde en esfuerzos físicos en los que ya no podía más, hasta retos más personales que requerían mucho esfuerzo y no tener en cuenta la realidad.

No sé en su momento por qué me marcó tanto y por qué he podido recordarlo tan bien pese a los años. Con el tiempo, con mi crecimiento, con mi experiencia, con el aprendizaje vital, me doy cuenta de que esa frase tiene mucho que ver conmigo, con mi vida. Claro está, que cuando entonces no tenía ni la menor idea. Pero como decía el gran Steve Jobs, a veces las cosas se conectan de adelante hacia atrás, del futuro hacia el pasado.

Con todo esto quiero hacer hincapié a las ganas de luchar por tus sueños. Era una forma introductoria de contarte uno de mis “secretos” al caminar por los míos. A veces la espera parece eterna, a veces tus objetivos, tus sueños están demasiado lejos y no crees que “tu ahora” sea el camino para llegar. Yo he trabajado mucho para decirme que todo llega y que la espera no es espera si no el ahora, que tengo que aprender a vivirlo y disfrutarlo porque al final, aunque no sea como tú creías, estás formando el camino para llegar a ellos, tus sueños. Me ha costado creer que la vida es sabia.

Nunca dejes de creer que puedes conseguir todo lo que te propongas. Nunca dejes de soñar. Nunca dejes de luchar, de seguir y sobre todo, nunca dejes de vivir.

martes, 10 de septiembre de 2013

Un mundo mejor.

RESPETO

SINCERIDAD                                                

DULZURA

APOYO

Cuatro virtudes que pueden hacer de nosotros alguien "mejor".

Es realmente fascinante vivir así. Es realmente fascinante respetar, porque todos merecemos un respeto, todos somos iguales, cada uno a su manera pero con un mismo origen. Ya no creo que sea cuestión de educación ni mucho menos, es tema de respetarte en primer lugar a ti y en segundo lugar a todos los demás, independientemente de su respuesta, sólo porque el respeto forma parte de tu vida.

De la sinceridad, qué te voy a decir de la sinceridad que ya no sepas. No hay nada mejor que vivir en paz y siendo sincero contigo mismo. Entiendo que a veces las ideas se nos crucen que nos llenemos de emociones, pero amigo, siempre sincero con tus principios, con tus ideas, con tus objetivos y sobre todo con tu presente. El pasado ya pasó y seguro que el resultado eres tú actualmente, y el futuro podemos imaginarlo pero sabes al igual que yo, que es todo incertidumbre.

La dulzura, es mi acompañante más gratificante. Es maravilloso cuando el resto, ese resto que no te ha visto jamás y en un simple instante perciben ese toque de dulzura, eso que a veces llaman especial. Tú te mereces ese cariño, esa forma de quererte.

Y cómo no el apoyo. Siempre he considerado que antes de poder dar, aportar, nada a nadie tienes que tenerlo, portarlo tú. Como vas a decir, apoyar, aportar algo si no lo tienes en ti, sería imposible o al menos nada real. El principal apoyo es el tuyo, tu fiel acompañante en todo eres tú, después puedes serlo de cualquiera que también lo precise.

Fíjate, ya lo decían en tiempo pasados, y pasados, pasados. Todo ha ido evolucionando, “a cada cual mejor” y sin embargo lo esencial sigue siendo lo básico.

Os propongo esta forma de vida.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Empezamos.

Una tranquila y adorable vuelta.



En tiempo de desorden, todo es mucho más desordenado. Lejos de una vida de rutina, de monotonía y cerca de mis rincones, de una parte de mi paz, de un desorden incontrolable y cómo no de una felicidad inseparable.

He tenido muy abandonado mi espacio virtual, incluso la tentación me ha llevado a escaparme y  robar un poco de red para escribir. Desconectada durante casi dos meses. Sinceramente agradezco volver a tenerte cerca y agradezco este tiempo separados.

Empieza un nuevo comienzo. Reconozco estar ilusionada y a la vez “cagada de miedo”. Nunca se sabe que va a ser, pero sinceramente estoy tranquila, porque sé que lo que será, será bueno.

Precisamente esta misma mañana una de las personas que desde niña entró en mi camino y en él seguirá hasta el fin de los fines, si es que lo hay, me propuso un debate de lo más interesante. 

Cuestión de creencias, de formas de vida.

“Yo creo que tu forma de vivir, tu forma de creerte a ti en el mundo, de quererte, de confiar en ti y en tu camino, de una forma u otra, la vida, el universo o lo que sea eso que nos une, nos creó y todo esto tan relativo e infinito, te lo devuelve y vuelve a ti en forma de respuesta. Respuesta consecuente con  tu manera de vivir, con tu manera de ver el mundo. Personalmente es algo altamente gratificante."

Así que si, lo que será, será bueno.

Estoy deseando empezar. 


jueves, 22 de agosto de 2013

Entre mujeres.

Me encanta percibir esas ganas que tienes de seguir y de empezar un nuevo camino.

Mi sensación es que has tomado la decisión correcta, ya va siendo hora de que dediques tiempo para ti. 

Ya sabes que tienes que "sufrir" y vivir esta "diferente experiencia", quizá dolorosa, cómo lo que es, diferente, pero no te olvides, ni en los momentos más débiles, de lo que en realidad tienes que valorar. La pena no es más que eso, pena y como todo acabará pasando.

Te animo a que sigas en ese camino, que pienses en ti y vivas para ti, sabiendo que habrá cosas mejores y cosas menos mejores, pero será de nuevo una gran experiencia para fortalecerte y crecer aún más como persona.

Acuérdate siempre que sólo tú vives por ti, que nadie mejor que tú te puede querer. Ahora te toca a ti quererte, cuidarte, mimarte... tienes mucha vitalidad, alegría y fortaleza, eso se percibe, agárrate a ello y a por todas.

Una vez leí, que hay tres emociones que es mejor dejar a un lado para poder vivir y disfrutar de tu presente. Dos relacionadas con el pasado, ARREPENTIMIENTO y CULPA y una relacionada con el futuro, PREOCUPACIÓN. Por mucho que te arrepientas, te culpes o te preocupes, ni el pasado vas a cambiar ni el futuro vas a predecir o "evitar". 

Que nada sea en vano, que todo sirva para aprender y seguir adelante.

Yo confío en ti.


lunes, 12 de agosto de 2013

Mentir... mentirse.

Puedo decir, al menos lo que sé, claramente es la parte que me toca, que la mentira está muy pero que muy lejos de mi hoy en día. Reconozco aún así, que en un tiempo, un momento, un instante, cómo quieras verlo, estuvo muy pero que muy cerca.

Cómo no podría ser menos, estoy altamente agradecida ya que sin haber experimentado esa etapa, me alegro que temprana, hoy no te podría contar esto.

De la forma más breve, para que me entiendas y sin entrar en numerosos detalles.


En su momento no había razón alguna. Te dejas llevar y crees que el dejarse llevar es lo correcto. Ahora lo entiendo, todos nos equivocamos, todos cometemos errores con el fin de aprender de ellos. Lo único que algunos aprendemos y otros… pues no del todo.

La cuestión es, que yo he mentido y mentí, cosa que he sabido con los años, por falta de valentía, de una personalidad estable, de una fidelidad incondicional a mi persona y en fin por una falta indudable de crecimiento personal, al que lógicamente aún no le había llegado su momento y en mi caso, esta situación formaría parte de él.

En resumidas cuentas si hay algo que he aprendido de este concepto, ni bueno ni malo, o tan bueno o tan malo como quieras verlo, es que no se lo haces a nadie, que no mientes a nadie, ni nadie te miente a ti. Te mientes a ti mismo y se miente a sí mismo.

Tú no tienes la “culpa”, exceptuando algunos casos, aunque si te pones a matizar sobre la mentira podría estar aquí mucho tiempo, mentira piadosa, mentir sin mentira, ocultar información…tan relativo como quieras. Pero bueno lo que te decía, después de experimentar el engañar y el ser engañada, ser sin duda consecuente y CONSECUENTE, superarlo y seguir mi camino, llegué a la conclusión de que la persona que decide mentir, lo ha decidido por alguna razón que yo desconozco, pero que sin duda alguna razón de la cual yo no me voy a responsabilizar. Allá cada uno con su decisión.

No te olvides que la persona que está siendo “víctima” de una persona que miente, en su gran mayoría y por su bien, “le dura un rato” y el que decide mentir porque no tiene la valentía, la personalidad o se ve lleno de razones para hacerlo, carga con ello toda su vida.

Luego está el aprendizaje de saber diferenciar, un “me está engañando, que horror, como puede ser capaz de hacerme ésto” con un: “se está engañando a él/ella” pobrecito/a.

Yo sé, que nunca más seré “infiel” a mi persona. Yo sé, que quiero rodearme siempre de gente fiel a sí misma. Yo sé, que “mentir” no entra en mis planes de vida.